Historia de un éxito
NUESTRA PASTA ES GALLO
“Hechos de otra pasta desde 1946”
Pastas Gallo es el sueño hecho realidad de un joven emprendedor, José Espona, quien, en 1946 y con solo 20 años, adquirió una fábrica de harinas en Rubí (Barcelona).
Por aquel entonces, todos los fabricantes de pastas trabajaban exclusivamente con trigo blando. Pero José Espona demostró desde sus comienzos empresariales que estaba hecho de otra pasta. Su carácter innovador y emprendedor abrió el camino del trigo duro en España, convenciendo a un gran número de agricultores para iniciar la plantación de esta nueva variedad y sembrando las semillas que, años después, harían realmente únicos los productos de Pastas Gallo.
José Espona: un auténtico visionario
Espona construyó la primera semolería de España en 1956 y, en 1958, cuando apenas existía mercado para la pasta en España, compró un antiguo molino en El Carpio y lo convirtió en fábrica de pastas. Poco más de una década después, ya era posible encontrar Pastas Gallo en más de 100.000 puntos de venta en toda España. En los años setenta, Gallo introdujo las variedades de pasta compuesta y se consolidaba como marca líder en el mercado.
“Obsesionado” por la innovación
La obsesión de José Espona por la innovación estuvo siempre sustentada en su constante afán de aprendizaje. En 1960 viajó a Italia con el objetivo de aprenderlo todo sobre la sémola de trigo duro. Tras este proceso formativo, adquirió la semolería de la Puebla de la Calzada (Extremadura), Fábricas de Pasta Faisán (Madrid) y La Góndola (Valladolid), iniciando un arduo proceso de adquisición y reorganización de nuevas fábricas en Ferrol, Vigo, Torrelavega, Málaga, Cádiz, Granada, Cartagena, Bailén y Palma de Mallorca, entre otras.
La continuación del legado de José Espona
Ya en el siglo XXI y tras el fallecimiento de su fundador, Pastas Gallo continúa el legado de José Espona, primando la diferenciación en el mercado. La innovación, la calidad y la apuesta constante por los nuevos retos forman parte del ADN de Gallo, y son muchos los ejemplos que así lo demuestran, como el lanzamiento de las nuevas pastas frescas, los productos refrigerados y, por supuesto, la inauguración en 2004 de una de las plantas de productos frescos más modernas de Europa, ubicada en Granollers (Barcelona).
Años 2000: a la vanguardia del sector de la pasta
Siguiendo esta misma dinámica, en los últimos años, Gallo ha continuado asumiendo nuevos desafíos, como el lanzamiento de toda una gama de productos sin gluten (2004), las nuevas variedades de pasta integral y una nueva gama de pasta clásica que se prepara en solo 3 minutos (2013). En 2015, la fábrica de Esparraguera (Barcelona) se convirtió en la única del país en producir pasta sin gluten de forma exclusiva. Hoy en día, los productos de Pastas Gallo se consumen en más de 40 países diferentes.
75 años de historia avalan el saber hacer y el liderazgo de Gallo no solo en lo que a ventas se refiere, sino también en cuanto al crecimiento, la calidad, la innovación y el firme compromiso con la alimentación saludable.
¿El secreto de la calidad? Control íntegro de todo el proceso productivo
Gallo trabaja para ofrecer productos con la mirada puesta en consumidores que buscan una alimentación sana y equilibrada. El compromiso con la más alta calidad está garantizado con la plantación de variedades de trigo duro propias y un control integral del proceso de producción en las fábricas de Pastas Gallo. Todos los productos de la marca obedecen de este modo a los más altos estándares de calidad, garantizando a los clientes que solo lo mejor de lo mejor llegará hasta su mesa.
El futuro de la pasta
A lo largo de toda su trayectoria, Gallo ha sabido anticiparse a las nuevas tendencias y necesidades de los consumidores, creando productos innovadores y abriendo nuevos caminos en el mundo de la pasta (como las pastas enriquecidas con verduras y fibra o la “pasta para ensaladas”). Todo ello nos hace pensar que, muy probablemente, el rumbo que tome el sector en el futuro, continuará estando liderado por Gallo.
| La compañía apuesta por el consumo local con foco en la región de Andalucía, comprando más del 80% de su trigo duro a agricultores de la región. Este compromiso posiciona a Gallo como un actor esencial y motor de crecimiento en el desarrollo sostenible de la Comunidad Autónoma, afectando directamente a 2.000 familias de agricultores locales. Además, impulsa la innovación agrícola mediante iniciativas conjuntas con entidades clave del sector. Una de ellas es la colaboración con Fertiberia, mediante la cual Gallo promueve el uso de fertilizantes de bajas emisiones fabricados a partir de hidrógeno verde (línea Impact Zero), reduciendo la huella de carbono en el cultivo de trigo duro. A través del proyecto europeo LIFE Innocereal EU, en el que participa junto a la Universidad de Córdoba, se investigan prácticas de agricultura regenerativa para una producción de cereal más sostenible. Por su parte, la alianza con Agrovegetal permite el desarrollo y prueba de nuevas variedades de trigo duro más resilientes al cambio climático, garantizando tanto la calidad como la sostenibilidad del producto final. |
| La sostenibilidad es uno de los pilares estratégicos del Grupo. A través de prácticas agrícolas responsables, procesos productivos eficientes y el impulso del producto de proximidad, la compañía trabaja para reducir su impacto ambiental, convirtiéndose en una industria sin emisiones para 2050 y contribuir activamente a un sistema alimentario más sostenible en toda su cadena agroalimentaria. |
| Desde sus inicios, la compañía ha recorrido una sólida trayectoria marcada por el crecimiento, la innovación y un firme compromiso con la calidad en el sector alimentario español. Lo que comenzó como una empresa dedicada a la elaboración de pasta se ha transformado, con el paso del tiempo, en una marca de referencia para generaciones de consumidores. |
| La calidad, la innovación y la apuesta constante por los nuevos retos han sido variables constantes de la compañía desde su nacimiento, y, hoy en día, forman parte del ADN de Gallo. Su compromiso por ofrecer siempre una calidad máxima constante se traduce en el control total del proceso productivo. Cada producto que sale de las fábricas responde a un riguroso estándar de calidad, desde la selección de las mejores materias primas hasta su distribución. El control integral de la cadena de valor —incluyendo el cultivo de variedades propias de trigo duro 100% locales— permite garantizar un producto final excelente, constante y de confianza. |
| Pastas Gallo nació en 1946 con el propósito de elaborar en España una pasta de trigo duro de máxima calidad. Desde entonces, hemos crecido hasta convertirnos en una marca de referencia en pasta seca, sopas, caldos, salsas y nuevas variedades como integral, sin gluten o pasta de legumbres. Más de 75 años después, seguimos trabajando con la misma esencia: ofrecer una pasta que siempre queda perfecta. |
| El origen de Gallo se remonta a 1946, cuando José Espona, un joven emprendedor de 20 años, adquirió una fábrica de harinas en Rubí (Barcelona). Por aquel entonces, todos los fabricantes de pastas trabajaban exclusivamente con trigo blando. Pero José Espona estaba hecho de otra pasta. Su carácter innovador abrió el camino del trigo duro en España, convenciendo a un gran número de agricultores para iniciar la plantación de esta nueva variedad de trigo en España y sembrando las semillas que, años después, harían realmente únicos sus productos. |
| Elegir pasta española es apostar por un producto elaborado con trigo de proximidad, procesos controlados y una cadena de valor local. En Pastas Gallo fabricamos nuestra pasta en España desde 1946, con molinos propios y una selección rigurosa de sémola para garantizar un sabor auténtico y una textura excelente en cada plato. Además, apoyas la producción nacional y un modelo sostenible. |